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La Oración

lunes, 15 de octubre de 2012 0 comentarios

"Volví mi rostro a Dios el Señor para buscarle en oración y súplicas, en ayuno, cilicio y ceniza." 
Daniel 9:3 (LBLA)

El Señor quiere tener comunión con el hombre (Sal.8:4) de tal forma que al romperse esa comunión por el pecado (Ge.3:10), lo busca (Ge.3:9), y le da una nueva oportunidad: El altar personal (Ge.4:3-4). Por eso la Palabra de Dios nos invita a acercarnos a Dios (Stg.4:8). Hay muchas formas de acercarnos al Señor y dos de ellas son: la oración y el ayuno. El profeta Daniel hacía uso continuo del ayuno y la oración por lo que el Señor lo conocía, estaba con él, escuchaba su oración y le contestaba (Dn.9:22-23). Los varones de Dios recibieron grandes revelaciones del Señor en oración y ayuno (Daniel 9:3; Pablo Hch.9:9,11; Cornelio Hch.10:30) ya que es una búsqueda del Padre y de su voluntad (2º.Cro.7:14). La oración y el ayuno tienen que ver con nuestra vida diaria con el Señor, lo cual debemos aprender (Lc.11:1).

DESARROLLO

I.- LA ORACIÓN (Lc. 11:1-4)

a) ¿Qué es?
Orar, viene del griego Proseuchomai, que significa orar, rogar, suplicar, hacer oración. Es decir presentarnos ante el Padre para hablar con Él (Hch.10:9), no es una rutina sino una necesidad del cristiano (Ef.6:18).

b) ¿Para qué es?
b.1) Para mantener el contacto con nuestro Dios (Sal.27:7-8)
b.2) Buscar su voluntad (Hch.1:24)
b.3) Obtener fortaleza (Stg.5:13)
b.4) Interceder por los hermanos (Col.4:12)
b.5) Para obtener auxilio (Hch.12:5)
b.6) Descontaminarnos (Ef.3:16)
b.7) Gemir delante del Señor (Ro.8:26)

c) Forma de Orar:
c.1) Según el modelo (Lc.11:2-4):

Cuando el Señor enseñó a sus discípulos les indicó el modelo, no la única oración que debían hacer: dirigida al Padre nuestro, con alabanza y pidiendo su voluntad para nosotros, por nuestras necesidades, por su misericordia y por su cuidado. No significa que sea lo único que digamos, sino expresar con nuestras palabras lo que haya en nuestro corazón sabiendo cómo hacerlo.

c.2) En el nombre de Jesús
El Señor lo estableció así (Jn.16:23b) el cual es el único intercesor entre Dios y los hombres (1ª.Ti.2:5) quien está sentado a la diestra del Padre (1ª.Pd.3:22), y nadie puede llegar al Padre sino por Él (Jn.14:6). A Cristo podemos llegar directamente (Mt.11:28).

c.3) Creyendo (Mrc.11:24)
Sólo con fe es posible agradar al Señor (He.11:6) por lo que no debemos desmayar (Lc.18:1), ya que Dios nos quiere proveer (Lc.11:9-10) más abundantemente de lo que pedimos y entendemos (Ef.3:20). Ejemplo: Elías oró y no llovió. (Stg.5:17-18)

c.4) Poniéndonos a cuentas con el Señor (Mrc.11:25)
Significa que para que el Señor nos oiga es necesario no tener algo en contra de alguien, debemos arreglarnos antes de presentarnos a Él (Mt.5:23-24), especialmente el trato con nuestra esposa (1ª.Pd.3:7) sin caer en matriarcado, por eso dice "vivan sabiamente con sus esposas" (versión aramea).

c.5) En la comunión del Espíritu Santo (Ro.8:14)
La unción es necesaria para pedir bien (Ro.8:26), es decir que el Espíritu Santo ponga las palabras adecuadas para pedir conforme la voluntad del Señor para nuestra vida (1.Jn.5:14). Nos evita pedir erróneamente (Stg.4:3)

c.6) En la intimidad (Mt.6:5-6)
No significa exclusivamente en la soledad (Mt.14:23), ya que hay oración en público como el caso de hacerlo en la Iglesia (Lc.1:10;Hch.2:42), sino con sinceridad de corazón (1º.Cro.28:9) porque Dios no lo desprecia (Sal.51:17).

c.7) Con confianza
A veces nos sentimos indignos de mencionar su santo Nombre, pero la Biblia invita a acercarnos confiadamente (He.4:16).

 c.8) En un diálogo
No es monólogo. El Señor oraba en el huerto de Getzemaní, "sí es posible que pase de mí esta copa, pero no sea mi voluntad sino la tuya", es decir esperó la respuesta (Lc.22:42). De la misma manera esperemos su voluntad y no imponer la nuestra.

c.9) Con el espíritu y con entendimiento (1ª.Co.14:15)
Orar con el entendimiento es hablar en el idioma cotidiano y orar con mi espíritu es hablar en lenguas, las cuales sí entiende Dios, hablando misterios (1ª.Co.14:2). Edifica a sí mismo el que lo hace (1ª.Co.14:4). No es impuesto, es por Espíritu Santo.

c.10) Con espontaneidad (Espontáneo: voluntario y de propio movimiento)
Cristo enseñó que los fariseos por pretexto hacían "largas oraciones" (Mrc.12:40) y piensan que por ellas serán oídos (Mt.6:7), pero vemos el caso de Pedro cuando se hundió en el agua sólo clamó "sálvame, Señor mío" (Mt.14:30-31 Aramea) y fue rescatado. Lo importante es la intención de nuestro corazón más que las palabras (He.10:22). Tampoco es que sea la oración corta, porque el Señor oraba mucho (Lc.6:12).

 d) Tipos

d.1) De Petición:
Se refiere a expresarle al Señor todos nuestros anhelos y necesidades (Mt.6:7-8).

d.2) De alabanza:
Oración de gratitud y alabanza, ya no pedimos. (1º. Sm.2:1).

d.3) De intercesión:
Interceder es pedir por otros, lo cual hace Cristo a la diestra de Dios. Es la máxima oración porque se toma el ejemplo de Cristo (Ro.8:34).

e) Posturas:
Realmente no hay una postura de nuestro cuerpo para orar. Vemos en la Palabra que se puede orar:

e.1) Con los ojos abiertos (Jn.11:41), lo cual requiere de madurez espiritual para no ser estorbados, por ello se invita a cerrar los ojos, no como un rito, sino como ayuda para concentrarnos en lo que hacemos.
e.2) De rodillas (Ef.3:14).
e.3) Postrados (Mt.26:39).
e.4) Acostados en la cama (Sal.6:6).
e.5) De pie (Neh.9:3; 2º.Cro.30:27)

No hay una posición específica a no ser la del corazón contrito y humillado (Sal.51:17).

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